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Lesiones Deportivas

La cirugía ortopédica salvó la pierna de mi hijo

A veces, lo que a simple vista podría parecer ser una lesión simple puede resultar mucho más grave, cuando es evaluada minuciosamente por un especialista en ortopedia. Eso es algo que Teresita Munoz conoce por experiencia.

Apenas un mes después de haber cumplido 14 años, el hijo de Teresita, Khedhar, sufrió lo que parecía ser una lesión simple de rodilla en la cancha de baloncesto.

"No fué un gran accidente," dice Teresita. Pero, su hijo sentía un dolor que no desaparecía. Obviamente, se había lastimado de alguna manera.

Teresita sabía que su hijo necesitaba atención médica, por lo que fué directamente al hospital local.

Los rayos X revelaron una fractura en la rodilla que necesitaba un yeso pero, debido a que Khedhar no estaba asegurado, el hospital no le colocó el yeso.

En su lugar, el médico lo inmovilizó y lo envió a casa con la recomendación de ir al Instituto Ortopédico para Niños (OIC). Teresita trajo a su hijo al Instituto Ortopédico para Niños (OIC) al día siguiente y explicó lo que había sucedido.

Ella dice que no esperaba lo que ocurrió después. El Instituto Ortopédico para Niños (OIC) descubrió que la lesión de su hijo no era simplemente una fractura de rodilla. Su hijo, además, tenía un síndrome compartimental: una peligrosa acumulación de presión dentro de los músculos de la pierna.

De no recibir tratamiento oportunamente, el síndrome compartimental puede conducir a una disminución del flujo sanguíneo hacia los nervios y las células de los músculos, lo que puede causar daño permanente.

Khedhar necesitaba cirugía para salvar su pierna, y Anthony A Scaduto, MD, Presidente y CEO del Instituto Ortopédico para Niños (OIC), estaba listo para hacer precisamente eso.

“El Dr. Scaduto es nuestro ángel," dice Teresita. “Él vino a nosotros y dijo:” Hay un daño severo en la rodilla. Esto es un síndrome compartimental. “Explicó lo que era, y que mi hijo necesitaba una cirugía de inmediato o podría perder su pierna."

Esa noche, sólo 24 horas después de que la sala de emergencias del primer hospital le había dicho a Teresita que su hijo sólo necesitaría un yeso, Khedhar fue sometido a cirugía ortopédica para salvar su pierna.

El proceso de recuperación fue largo, pero el Dr. Scaduto y el resto del equipo médico del Instituto Ortopédico para Niños (OIC) estuvieron ahí con Khedhar en cada paso del camino.

Según Teresita, un año después había vuelto a su vida normal y estaba asistiendo a terapia física dos veces por semana.

"Ahora, esta 100% mejor que antes," explica Teresita. "Incluso ya vuelvo a jugar baloncesto."

"Dr. Scaduto se tomó el tiempo para hablar conmigo, darme apoyo y decirme que mi hijo estaría bien," añade.

"No tengo palabras para expresar mi gratitud. Es un amor especial que no puedo explicar. Cuando ves a alguien poner en práctica su conocimiento para hacer lo mejor por tu hijo y para que pueda caminar de nuevo—yo lo bendigo todos los días.”

Teresita dice que la gente le pregunta por qué cruza toda la ciudad para traer a su hijo al Instituto Ortopédico para Niños (OIC). Ella les contesta: "Vale la pena ver al mejor médico y al mejor equipo."