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Lesiones Deportivas

Cuidador—Consejos de los profesionales de salud, consejos para ayudar a su hijo(a) a recuperarse de una lesión deportiva.

Cuando su hijo(a) tiene una lesión deportiva, pueden pasar días, semanas o incluso meses sin que pueda participar en juegos deportivos. Durante su recuperación, es posible que se encuentre asumiendo una nueva función: cuidador.

No necesita ser un médico o un terapeuta para ayudar a su hijo(a) a sanar, pero hay varios pasos que puede tomar como cuidador para facilitar la recuperación.

Aquí hay 7 maneras de facilitar el camino a la recuperación de  su joven atleta.


 

1. Método de RICE (reposo, hielo, compresión y elevación)

Usa el método de RICE (Reposo, hielo, compresión, y elevación) para reducir la hinchazón, aliviar el dolor y acelerar la recuperación. Siga el método de RICE justo después de la lesión, durante cuando menos 48 horas.

  • Reposo—reduzca la actividad regular y evite poner el peso del cuerpo en la parte lesionada.
  • Hielo—administre compresas de hielo a la lesión por 20 minutos, 4 a 8 veces al dia.
  • Compresión—use una envoltura plástica,venda elástica, o bota especial para poner presión en el área lesionada.
  • Elevación—ponga el área lesionada sobre una almohada a nivel arriba del corazón.

 

2. No se desespere, permite que las cosas pasen

Ver a su hijo(a) desilusionado porque no puede participar en los deportes puede partirle el corazón pero es importante esperar a que el profesional de salud le de la luz verde para regresar a la práctica.

Volver a la práctica antes de sanar completamente puede retrasar la recuperación y poner a su hijo(a) en riesgo de volver a lesionarse. Si el profesional de salud le recetó mucho reposo, asegúrese de que su hijo siga las instrucciones. Será mejor en el largo plazo.


 

3. Asegúrese que su hijo(a) haga su tarea

Un programa de rehabilitación le ayudará a su hijo(a) a mantenerse en forma y prepararse para regresar al juego. Pero la rehabilitación, por lo general ,no comienza y termina en la clínica. Su hijo(a) también va a tener que hacer ejercicios en casa.

Asegúrese de que su hijo(a) los haga con la frecuencia que el personal médico le recomienda. Los ejercicios en casa pueden minimizar el dolor, acelerar la recuperación y ayudar a evitar una nueva lesión. Cuando su hijo(a) empieza a recuperar fuerza se sentirá animado a continuar.


 

4. Ayudélo a fijar metas

La recuperación completa es una gran meta, pero puede sentirse difícil de lograr.  Para mantener el ánimo es mejor establecer metas pequeñas, diarias o semanales como “ mantener el balance en una pierna por 10 segundos,” o “Lanzar una pelota 10 metros”.

Su hijo(a) podrá darse cuenta de lo que ha logrado en un dia o semana y notar que ha avanzado  mucho.


 

5. Coma sano para sanar la lesión

Cuando su hijo(a) está en reposo llevar una nutrición equilibrada es más importante que nunca. Asegúrese de que coma los nutrientes que requiere para curarse.

  • Proteína (huevos, queso bajo en grasa, yogur, pollo al horno)
  • Vitamina C (frutas cítricas, fresas, papas al horno, brócoli)
  • Zinc (carne, pescado, legumbres, nueces, pan integral)
  • Calcio y vitamina D (productos lácteos bajos en grasa)

 

6. Haz que se sienta parte del equipo

Los niños disfrutan al sentirse parte de un equipo. Cuando no pueden jugar, pueden sentirse aislados de sus amigos.

Encuentre maneras de hacer que su hijo(a) siga sintiéndose parte del equipo. Pregúntele si quiere usar la camisa de su equipo, celebran juntos, las victorias con el equipo y motivarlo(a) a  que socialice con sus compañeros de equipo.


 

7. Preste atención a la salud mental y emocional

Las lesiones deportivas pueden tener un impacto en la salud mental de los niños. Es natural que un niño lesionado se sienta triste, irritado, con coraje, con cambios en el apetito o dificultad para dormir.

Deje que su hijo(a) hable de sus sentimientos y asegúrese de que sabe que usted está allí para el. Si estas reacciones emocionales empeoran, no desaparecen o si parecen severas, podría ser el momento de que consultar con un terapeuta o asesor.


 

8. Cuidese

Los cuidadores ayudan más cuando también cuidan de sí mismos. No permita que sus necesidades pasen a segundo plano. Duerma, medite, haga ejercicio, trabaje en el jardín, pase tiempo con sus amigos--realice actividades que le gusten para aliviar el estrés y mantenerse saludable.